El primer Príncipe (1era Parte)
> Príncipes del InfortunioCapítulo 22
Berna, Suiza, 12 de diciembre de 1979
Edith era una mujer suiza, delgada, de ojos grises y bastante alta. Había salido de compras como todos los miércoles por la mañana con la intención de alimentar a sus 5 hijos y a su marido. En este entonces, caminar le costaba un poco más que de costumbre, debido a que desde hace 8 meses su cuerpo había comenzado a aumentar de peso: estaba embarazada. Fue al parar en el puesto de frutas cuando algo extraño comenzó a sentir.
Edith
- ¿Has oído eso?
Vendedor
-¿Qué? ¿En donde? No escuché nada.
Edith
-No sé, me pareció como el sonido del mar, pero mas agitado…
Vendedor
-¿Mar? Estamos un poquito lejos del mar señora…
Edith
-¡Ahí está! ¡Es cada vez mas fuerte! ¿No oye nada?
Vendedor
-Lo siento señora, ¿va a comprar algo?
Además de ese extraño sonido a mar, Edith comenzó a escuchar una fuerte ventisca, a la que luego se le añadieron fuertísimos golpes, luego una especie de tambores, y por ultimo, gritos. Fue “por último” porque cuando los sonidos humanos se añadieron a los otros ruidos Edith cayo desplomada en el suelo y sin reaccionar.
El vendedor solicitaba ayuda mientras la gente que estaba alrededor sólo miraba. Luego de un rato, una mujer de ojos verdes muy fuertes y rasgos egipcios acude en ayuda de la mujer embarazada, aparta al vendedor, cargó a Edith a uno de sus hombros y se la llevó consigo.
8 horas más tarde…
Edith abre los ojos lentamente, de a poco va reconociendo el espacio y sus alrededores. Sus oídos ya funcionaban, pero se asociaron a su cerebro unos segundos más tarde que sus ojos cuando pudo oír a su marido llamarla con suavidad.
Esposo
- Hola, felicidades mamá, por sexta vez. Quien iba a decirlo, ¿no?.
La mirada de Edith no terminaba de ser feliz, parecía que todo el estruendo de sonidos extraños que la torturó los minutos previos a su desmayo le había dejado huellas.
Edith
- Otra vez, vuelven, no dejan de volver, no dejan de molestarme.
Esposo
- ¿Esos ruidos? Te dije miles de veces que vallas al medico.
Edith
- Pero no lo entiendes, esta vez fueron muchísimos, creo que me dejaron inconsciente. Y me asusta que hayan empezado poco antes de enterarme del embarazo. El médico dice que el bebe nació antes de lo que creían. ¿Cómo llegue al hospital? Lo último que recuerdo es el ruido, estaba en el mercadillo.
Esposo
-Tranquilízate, todavía estas débil. Al parecer una mujer te trajo. No dejo su nombre ni nada, dicen aquí en el hospital que te dejo y se fue.
Edith
-Quiero ver a nuestro hijo, tráemelo por favor, quiero saber que esta bien.
Esposo
-Está en observaciones. No te preocupes, esta bien, solo están estudiando algunas cosas que sucedieron durante el parto, pero me aseguraron que el niño esta 100% sano. Además, en unos minutos vendrán a buscarte porque también quieren hacerte estudios por lo mismo.
Edith
-¿Que pasó durante el parto?
Esposo
- Algo que los médicos no saben explicarme. ¿No recuerdas nada? Cuando pujabas, el momento del parto, ¿nada?
Edith
- No puedo recordar nada, es como si hubiese estado dormida.
Esposo
- Mucho no quisieron decirme, porque ellos tampoco lo saben, yo estaba aquí durante el parto así que mucho no me pueden ocultar tampoco. Hubo unos minutos en que dejaste de gritar, te dormiste y yo me asuste, porque los médicos se miraron unos a los otros como si no tuvieran idea de lo que había ocurrido. Me miraron y me pidieron que me tranquilice, que estaban haciendo todo bien. ¿Qué pasa? Les pregunté y, ¿sabes que me respondieron? Todavía me da calosfríos.
Edith
-¿Qué te dijeron?
Esposo
-Te lo voy a decir pero prométeme que te quedaras tranquila, te repito que Leian esta perfecto, yo mismo lo vi y lo tuve en brazos.
Edith
-¿Leian? ¿Por qué lo llamas así?
Esposo
- Tu misma me lo pediste durante el parto, me dijiste que tenía que llamarse así, y me gusto el nombre. ¿No recuerdas nada de nada?
Edith
- Es que ni siquiera se de donde lo saqué, no se lo que significa
Esposo
- Yo tampoco, pero una enfermera me dijo que era el nombre del personaje de un libro que ella había leído, algo de el origen de las catástrofes.
Edith
- En la vida escuché hablar de ese libro.
Esposo
- Bueno, se lo podemos cambiar si quieres.
Edith
-No está bien, la verdad me gusta mucho más que todos los nombres que teníamos en mente. No me desvíes, ¿que te dijo el doctor, que pasó durante el parto?
Esposo
(Toma aire, como queriendo evitar que sus palabras expresen el miedo y la incertidumbre que contienen)
- Me dijo que nuestro hijo había desaparecido de tu vientre.

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